miércoles, 3 de enero de 2018

Alhaurín en 1896.


Ayer varias personas, de un colectivo, se pusieron en contacto conmigo para pedirme información sobre la Calle del Chorrillo de nuestra localidad, y les remití a este plano.

Es el primer plano de población existente de nuestra localidad, con cierta realidad y que es de finales del siglo XIX. Calle del Chorrillo antiguamente se llamaba calle Granadillo.

A destacar dentro de este plano unas líneas en azul que se corresponden con las acequias nazaríes que dirigían el agua hacia los molinos que jalonaban nuestras tierras que también son en sus orígenes medievales.

Un fragmento de la acequia se observa en la Calle Alta (actual Salvador Rueda), en dirección a Calle de Málaga (Camino de Málaga), para girar hacia calle Ermita (conocida también como Calle del Agua), girar y dirigirse hacia los Callejones.




Este plano forma parte de la Cartoteca histórica del Instituto Geográfico Nacional.






sábado, 30 de diciembre de 2017

Protohistoria en Alhaurín de la Torre.

Estas líneas se corresponden con el borrador que realizamos de la conferencia que impartimos, el siete de noviembre del año dos mil trece, en el ciclo de conferencias "Alhaurín y su historia", en su XII edición, con el título: “La protohistoria de la bahía de Málaga, estado de la cuestión. Yacimientos protohistóricos de Alhaurín de la Torre".

Esta charla estuvo dividida en dos partes: una general de contexto que realizó magistralmente mi amigo y doctor en arqueología protohistórica José Suárez Padilla y una segunda parte que fue la especifica de Alhaurín de la Torre que realicé yo.Y este es el borrador de mi parte.








Cuando decidimos realizar una conferencia que fuera una síntesis de este periodo cultural en nuestro municipio nos encontramos con la tremenda dificultad de la que por desgracia suele adolecer a la arqueología de la provincia en general y Alhaurín de la Torre en particular, y es lo poco que sabemos del poblamiento y lo poco investigado que están los yacimientos conocidos, y por tanto contamos con muy pocas secuencias estratigráficas y pocos contextos fiables.



Desde el último cuarto del siglo XX en adelante se ha avanzado en la investigación de diversos emplazamientos protohistóricos en el área cercana, pero esas investigaciones han estado muy focalizadas en dichos yacimientos; estos parajes investigados "grosso modo" se han centrado en los grandes núcleos de colonización fenicia como son los asentamientos del propio Guadalhorce, San Agustín y museo Picasso en Málaga y el recientemente descubierto yacimiento de la Rebanadilla y otros yacimientos que apuntan al mundo indígena como son Plaza de San Pablo y mucho más recientemente Cártama.



Demasiadas lagunas, demasiados vacíos, demasiados puntos dispersos sin trabajos globales que estudien la problemática y la interrelación entre las comunidades indígenas y las nuevas poblaciones fenicias.



Este mundo es además tremendamente complejo pues en los yacimientos mejor investigados en extensión, como Alcorrín en Manilva, vemos como las poblaciones se mezclan y se alternan practicas constructivas, cultuales y culturales sin una clara delimitación de hasta donde llega lo tartésico "lo indígena" y hasta donde llega lo semita "fenicio". A modo de explicación aparecen cabañas ovaladas de tradición indigena y viviendas rectangulares de claro corte fenicio en el mismo asentamiento y momento histórico.



Además es una temeridad intentar ver el conjunto de yacimientos de un territorio ciñéndonos únicamente a divisiones territoriales modernas, que en  muchos casos nada tiene que ver con la realidad existente en la antigüedad, puesto que la información y las conclusiones que se puede sacar de ello puede ser tremendamente sesgada.

 

El fértil Guadalhorce siempre ha estado poblado y prueba de ello son los abundantes yacimientos que existen en el área, este Guadalhorce, y su zona media baja, ha sufrido una gran transformación paisajística, que prácticamente ha dejado un paisaje en la actualidad que nada tiene que ver con la antigüedad.



En la antigüedad esta área baja del Guadalhorce se articulaba como una gran zona pantanosa, lacustre, con grandes áreas encharcadas, y con un Guadalhorce muy distinto al actual en el que algunos estudios plantean su posible navegación hasta el área próxima a Cártama.



Estudios geológicos y paleoambientales han demostrado que desde el tercer milenio antes de cristo se produce un cambio en la flora representada en la secuencia palinológica, en el que se ha querido ver la evidencia que apunta a una masiva deforestación del paisaje fruto de la implantación de comunidades humanas que roturan grandes áreas y que motivan un mayor aporte erosivo a los arroyos y ríos que originan grandes niveles de limos y arcillas acarreadas por el Guadalhorce y sus afluentes que poco a poco van colmatando el entorno lacustre de lagunas y zonas pantanosas. Esa gran colmatación afecta seriamente al paisaje y a los yacimientos, que quedan sepultados en algunos casos por grosores de más de un metro de limos.



A toda esta problemática general hemos de sumar la particular de nuestro municipio, y es que no existe secuencias estratigráficas fruto de excavaciones, salvo el yacimiento monofásico de Taralpe, son materiales de superficie. 



Contamos con una sola excavación arqueológica en la que este horizonte esta representado que es un sondeo en Taralpe Alto que es un yacimiento ocupado en un sólo momento cultural y del que apenas hemos arañado su superficie y del que aún estamos en fases muy iniciales de llegar a conocer y entender. Del resto hemos de conformarnos con los materiales examinados de superficie y algunos de ellos incluso han desaparecido físicamente.



Los yacimientos a los que nos vamos a referir son:



  • Cerro cueva de la Pistola 
  • Cantera del Zorro
  • Cerro Santamaría
  • Arroyo Pilones
  • Taralpe
  • San Joaquín
  • Zapata

¿Que particularidad podemos reseñar de nuestras tierras para hacerla interesante de cara al asentamiento de comunidades o al paso de poblaciones sobre nuestras tierras?



Las ventajas de nuestro municipio son tremendas, estamos encajonados entre dos cadenas montañosas que han sido ampliamente aprovechadas para la caza y el pastoreo desde muy antiguo, estas dos sierras son la Sierra de Mijas y en menor medida la Sierra de Cártama. El espacio intermedio entre ambos accidentes geográficos lo conforma un relieve con forma de cubeta donde corrientes de aguas han ido erosionando los aportes erosivos de dichas sierras, este espacio se conforma en suaves tierras de pequeñas colinas onduladas y algunas áreas con grandes áreas escalonadas, muy ricas sobre todo sus zonas más bajas por el constante aporte de limos ricos como fertilizantes naturales.



Las sierras guardan en sus entrañas grandes depósitos de minerales entre los que destacan: minerales férricos, malaquita, azurita, galena, plata, níquel, cinc, estaño, almagra, ocre... 

Tampoco podemos olvidar que una parte de ellas son calizas marmóreas y que como tal se han explotado para la obtención de materias primas para la construcción. Encontramos también grandes áreas cuya composición la conforman sedimentos orgánicos que han originado la formación de areniscas con gran cantidad de conchas marinas fosilizadas ampliamente utilizadas para labores de cantería.



A continuación pasamos a describir cada uno de los yacimientos de este periodo cultural:


Cerro y cueva de la Pistola



Nos encontramos ante un yacimiento que parece ser monofásico, que se encuentra ubicado en una terraza que domina el Arroyo del Valle y diversos afluentes de menor caudal que desembocan en el mismo, Arroyo Blanquillo.





El yacimiento parece que se corresponde con un conjunto de estructuras o fondos de cabaña excavadas en la arenisca geológica sobre la que se asienta. El material arqueológico que fue presentado en el XXIII Congreso Nacional de Arqueología apunta a una ocupación fechada a finales del III milenio / principios del II milenio. La cultura material examinada en su día se correspondería con un horizonte Calcolítico final/ bronce inicial en el que destaca como elemento característico la cerámica decorada con motivos campaniformes.



Este yacimiento fue publicado en 1997 y se puede leer más sobre él en:


"Un nuevo asentamiento al aire libre en el cerro de la Cueva de la Pistola, Alhaurín de la Torre (Málaga)".  Comunicación libre presentada al XXIII C.N.A., Elche 1995.  Actas del XXIII Congreso Nacional de Arqueología: Elche, 1995, Vol. 1, 1997, ISBN 84-89479-12-7, Págs. 43-50.



Cantera del Zorro



Poblado en ladera, últimas estribaciones de la Sierra de Mijas, e  las cercanías del Arroyo Blanquillo, y justo por encima de nuestro casco urbano. Es un yacimiento que conocemos por los materiales de superficie examinados tras un gran desmonte del yacimiento que prácticamente arraso el 100% del mismo.




Presenta una gran secuencia estratigráfica que arranca con las grandes bandejas y platos de borde engrosado del Calcolítico Final, pasando por otros materiales que apuntan un poblamiento ininterrumpido durante todo el bronce.



El yacimiento ha sido objeto de estudio y publicación y puede consultarse con más extensión en:


La Cantera del Zorro: un nuevo asentamiento pre y protohistórico en la cuenca baja del río Guadalhorce (Málaga)”. Mainake número XXXIV. Páginas 355-362. CEDMA, Málaga 2013. ISSN: 0212-078-X


Cerro Santamaría.
  




Nos encontramos con un cerro que se corresponde con las últimas estribaciones de la Sierra de Cártama, se encuentra por tanto en un punto geoestratégico de control del entorno y directamente vinculado a algunos afloramientos de mineral de hierro y de ocre. El material examinado es muy escaso, y con las debidas cautelas apunta a diversas épocas. Creemos identificar cerámica prehistórica, feno/púnica y medieval.





Arroyo Pilones

Nos encontramos en un emplazamiento ubicado sobre suaves laderas descendentes de la Sierra de Cártama, en dirección al Arroyo del Valle, en zonas muy fértiles de la Alquería, todo parece indicar que nos encontramos con una pequeña explotación agrícola.




El material fuertemente rodado se puede dividir en cerámica a mano y cerámica a torno cuyas pastas parecen indicar su adscripción cultural al mundo púnico tardío. Destaca un fragmento de borde de ánfora T.4.2.2.5. Cuya cronología sería finales siglo III- mitad siglo II A.C.



Este asentamiento se encuentra muy cerca de las explotaciones mineras del Almendral en la Sierra de Cártama.

                                       Taralpe Alto


Poblado localizado en una loma con suave pendiente descendente, estamos ante un autentico poblado y no ante una cabaña o fondo de cabaña aislada. Durante la excavación se excava parcialmente una estructura semisubterránea de forma ovoide que se corresponde con los restos de una cabaña o estructura de habitación. El material arqueológico recuperado durante el proceso de excavación apunta a la fase cultural llamada Edad del hierro I con una cronología  de finales siglo VIII A.C.



Entre las cerámicas destacan las de tradición indigena realizadas a mano, con las foráneas realizadas a torno y de factura fenicia arcaica.


Es muy interesante la recuperación de un fragmento de escoria metálica que pone en relación este yacimiento con las minas del Llano de la Plata que se encuentra a 4,5 km de distancia, al igual que las minas de la sierra de Cártama que están a similar distancia.


Cortijo San Joaquín

Poblado ubicado en llano relacionado con grandes llanuras aluviales óptimas para la agricultura, este yacimiento lo conocemos únicamente por materiales de superficie que fueron hallados tras la explanación y remociones de terreno realizados para hacer las pistas municipales de tenis de San Joaquín.





La mayoría del material examinado es cerámica a torno, el material se encuentra muy rodado de antiguo, no hay fracturas frescas, y dentro de este grupo la mayoría podrían corresponderse con fragmentos de cuerpo de piezas de tipología anfórica, el estudio de sus pastas denotan un claro origen fenicio/púnico, de piezas fabricadas muy posiblemente en el asentamiento fenicio de Guadalhorce, algunos fragmentos de bordes han podido ser identificadas como de ánforas fechables en el siglo VII A.C. Entre el material a torno hemos podido distinguir algunos bordes de cuencos de perfiles semiesféricos, algunos fragmentos de tégulas romanas y la boca y cuello de una cantimplora también de cronología romana con restos de engobe rojizo.






Existe un pequeño número de fragmentos de cerámica a mano, amorfos, en un estado de conservación muy malo muy pequeños de tamaño y de cantos tremendamente redondeados. Cercanía de yacimiento de la Fuensanta donde se documenta una gran secuencia estratigráfica con sílex, cerámica campaniense y terra sigillata predominando sobre todo las tardías sigillatas clara.



 Zapata



Desconocemos todos los datos respecto a este yacimiento, más allá de lo indicado por Ángel Recio en un informe realizado como arqueológo de la Diputación Provincial de Málaga, que indica la existencia de un yacimiento fenicio en las inmediaciones de la barriada. Nosotros no hemos sido capaces de localizar el emplazamiento.





Lo examinado no es mucho pues como al principio comentabamos hay poco investigado, pero aún así de lo que conocemos podemos apuntar que existe un poblamiento "indigena" en la zona que es eminentemente agrícola, en lo que priman los emplazamientos en media altura y zonas bajas y que dominan grandes extensiones de terreno utilizado para la produccción agropecuaria. Sin olvidar las evidencias de explotación de otros recursos como los minero/metalúrgicos evidenciados en Taralpe, único yacimiento parcialmente excavado. 

Estos asentamientos poco a poco se van a ir contaminando con la aparición de material cerámico a torno de clara filiación fenicia, lo cúal nos indica que estas poblaciones estan en contacto con los grandes centros comerciales fenicios de la Rebanadilla y desembocadura del Guadalhorce con los que a buen seguro intercambian alimentos y productos manufacturados.

No olvidemos que en nuestra sierra hay minerales como el cobre el hierro y la plata que son materias primas buscadas por estos comerciantes que se asientan a pie de playa.